SIN TITULO
Cuenta la historia que
una vez llore.
Junto con mi orgullo me
arrodille en los
vidrios rotos de un
querer, mas cuanto
mas pienso en el amor
que se fue
encuentro un nuevo
amanecer siguiendo
la historia triste
del dulce amor
que juega solo,
con castillo de papel.
Mas aun no encuentro final, ni hermoso,
ni perverso, ni sublime, ni fantasioso o mas aun, eterno.
Que quien escribe la
historia sabe el sabor
del final de los besos.
Y esos besos fueron
hermosos, perversos,
sublimes, fantasiosos,
pero jamas han de ser Eternos.
Dora.